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calidad de las prestaciones debe realizarse a través de una provisión pública
que responda a los únicos intereses que sean los de los ciudadanos.
El abandono de los compromisos y las responsabilidades, por parte de la
Comunidad de Madrid en materia de sanidad en Móstoles, en cuanto a la
dotación de recursos o ampliación de las plantillas de profesionales es algo
continuado desde el inicio de este mandato. El gasto sanitario per cápita en
nuestra región es de 1.135 euros por habitante, el más bajo de toda España,
lo mismo que sucede con el gasto farmacéutico.
Estas políticas de recortes en las prestaciones, hacen mella en la calidad
asistencial y provocan un caos en la atención sanitaria, que no solo lo
padecen los ciudadanos, sino que también influye en los profesionales de la
salud, que se ven obligados día a día a un esfuerzo adicional para que la
asistencia sanitaria no merme.
La sanidad mostoleña es sinónimo de desorganización y su deterioro cada
vez es más notable: no hay modelo de sistema sanitario, no hay racionalidad
en la política sanitaria y no hay sistemas de control basados en los usuarios
del sistema de salud. En Móstoles, el personal sanitario está absolutamente
desbordado, se nos ha dicho que el Hospital tenía exceso de personal, pero
esta sobrecarga se encontraba en las oficinas y donde se ha terminado
reduciendo ha sido en médicos y enfermeros/as, y los que han quedado ya no
son suficientes para atender a nuestra población; las consultas están
masificadas, y muchos centros presentan serias deficiencias en sus
instalaciones, la descoordinación entre la Atención Primaria y la Especializada
es cada vez mayor, el servicio de urgencias de nuestro hospital sufre un
colapso permanente, los enfermos crónicos, los diagnosticados bajo el
epígrafe de salud mental o las enfermedades raras están absolutamente
abandonados…
Desde hace dos años sólo se hacen contratos temporales para aquellas
plazas que quedan libres por jubilación y los primeros quince días de baja de
un profesional ni siquiera se sustituyen.
La política sanitaria que se práctica es la del parcheo, se soluciona un
problema y se provoca uno nuevo en otro lugar, como es el caso de la
masificación que hay en los Centros de Salud para los análisis de sangre
ordinarios, que antes se realizaban en el Hospital. Estos pacientes estaban
mezclados con aquellos que esperaban para entrar en los tratamientos de
oncología, en un pasillo todos esperando, pero para que los enfermos
oncológicos no tuvieran que estar en aquel pasillo les han hecho una salita de
espera, donde antes estaba la sala de extracciones.
El Servicio de Urgencias de Coronel de Palma se ha quedado insuficiente
para la población mostoleña, se encuentran en un espacio muy pequeño, tan
sólo tres consultas para atender, en ocasiones, a más de 200 personas. Tres
enfermeros en una misma consulta atendiendo a tres pacientes diferentes,
separados simplemente por unos biombos.
PLENO 30.09.10
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