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El personal está en huelga desde el 9 de abril de 2023, más de
dos años reclamando una mejora de sus salarios de 1.300 €, el
cumplimiento de las bases del proceso selectivo que era para plazas
fijas todo el año y no para plazas fijas discontinuas 6 meses y el
complimiento de la ley de bomberos forestales. Las condiciones son
tan precarias que más del 50% de la plantilla se ha fugado a otras
regiones con mejores condiciones o directamente a otras
profesiones.
Por otro lado, están los bomberos forestales de TRAGSA, que
han anunciado que retoman la huelga indefinida ante la falta de
respuesta del Gobierno autonómico a sus reivindicaciones.
Reclaman la firma de un convenio colectivo que lleva 17 años
caducado, el reconocimiento de la peligrosidad, toxicidad y
penosidad de su profesión según marca la Ley de Bomberos
Forestales, y mejoras salariales que eviten la fuga de profesionales a
otras comunidades. Mientras tanto, el gobierno de la Comunidad de
Madrid se desentiende y delega la responsabilidad en la empresa
pública TRAGSA, cuando es la propia administración autonómica la
que marca las condiciones mínimas laborales y salariales. Con
nóminas que apenas superan los 1.300 euros y con un 40% de la
plantilla contratada solo en verano, es imposible garantizar un
operativo estable y profesionalizado que afronte los incendios en un
contexto de emergencia climática.
Los bomberos y bomberas forestales son la primera línea de
defensa de nuestros montes y de nuestras vidas. Si quienes
arriesgan su integridad para protegernos no tienen condiciones
dignas, no habrá prevención ni extinción posible. La huelga
indefinida es una señal de alarma que no podemos obviar.
En un contexto en el que cada verano se convierte en un polvorín,
es urgente exigir compromisos reales en todos los niveles de la
administración. El Ayuntamiento de Móstoles, aunque no tenga
competencias directas en la extinción de grandes incendios
forestales, sí tiene la responsabilidad de posicionarse firmemente
contra el negacionismo climático, promover políticas locales de
prevención, concienciación y resiliencia, y exigir a las instituciones
competentes una actuación coherente y eficaz.
Por todo lo expuesto solicitamos al pleno de este Ayuntamiento
los siguientes:
ACUERDOS
PRIMERO. - Manifestar la condena expresa al negacionismo
climático y sus efectos criminales, que retrasan la acción política y
ponen en riesgo vidas humanas, ecosistemas y bienes materiales.
SEGUNDO. - Mostrar el apoyo del Ayuntamiento de Móstoles a los
bomberos y bomberas forestales de la Comunidad de Madrid, tanto
los contratados a través de TRAGSA como los propios de la
Pleno - 25/09/25
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