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aseguradoras y demás entidades financiadoras, que ante todo buscan su
lucro. A la larga, ese endeudamiento conduce a la ruina. Madrid ha apostado
por esta fórmula, y el tribunal de cuentas ha dictaminado que se halla en
quiebra.
Además del coste, cuando se construyeron estos hospitales, se hicieron con
pocas camas, por debajo de lo necesario y con poco personal. Los ratios se
sitúan en la mitad de los que tienen los centros públicos tradicionales.
Pero lo más preocupante es que los nuevos hospitales se han cubierto con
personal trasladado de los ya existentes, por lo que estos han visto
disminuidas sus plantillas y recortadas sus camas. La población en general
está rechazando estos hospitales y reclaman ser atendidos en los
tradicionales.
El grado de privatización de la sanidad pública madrileña ya es muy elevado
como lo pone de relieve el número de personas que están siendo atendidas
de alguna manera por dispositivos privados contratados por la Consejería de
Sanidad de la Comunidad, fundamentalmente a través de la asignación de su
asistencia a los nuevos hospitales y centros de especialidades privatizados,
ronda actualmente los 2.100. 000 habitantes y con la apertura de los 3 nuevos
hospitales ya licitados, entre ellos el de Móstoles, llegará próximamente a los
3 millones, es decir un 47% del total de habitantes de la región.
La primera piedra del nuevo mini-hospital privado de Móstoles, es el fiel
reflejo del fracaso de la política sanitaria de Esperanza Aguirre. Los políticos
del Partido Popular de Móstoles habían prometido a los mostoleños/as un
nuevo hospital que funcionaría antes del 2011. Esto no sólo no va a ser así, si
no que hasta finales del próximo año no va a estar acabado.
El coste de las camas del nuevo Hospital de Móstoles será el doble que en
los hospitales tradicionales. Lo que no va a producir una mayor calidad
asistencial ni un aumento de la cartera de servicios, más bien al contrario.
Con la construcción de este hospital no se reparan las deficiencias del antiguo
hospital público, lo que significa que en Móstoles seguirán sin existir
especialidades como cirugía cardiovascular o maxilofacial, oncología
radioterápica...
Además, los vecinos/as que tengan la desgracia de tener un familiar en este
hospital, se verán obligados a pagar hasta el aparcamiento, ya que los 24460
metros cuadrados de parking serán enteramente privados.
El aumento de la lista de espera tanto quirúrgica como diagnóstica no sólo la
hay en el Hospital de Móstoles, si no que se ha trasladado también a los
Centros de Salud desde que se ha puesto en marcha el call- center :este
mecanismo no garantiza la igualdad de oportunidades, y si antes era ya
complicado conseguir cita el mismo día, ahora resulta misión imposible.
¿Es esto lo que queremos?
PLENO.14.10.10
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