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Uno de los requisitos para alcanzar este mandato es la gratuidad de los libros de textos
necesarios para impartir dichas enseñanzas. En este sentido, en diversas Comunidades
Autónomas se está desarrollando este derecho llevando a cabo la extensión de la
gratuidad efectiva de la enseñanza obligatoria en los centros financiados con fondos
públicos.
En el caso de Madrid, tenemos que lamentar que lo conseguido en 1999 mediante la
firma del Acuerdo por la Mejora de la Calidad de la Educación que asignaba una
importante cantidad económica para dotar a los centros de lotes de libros de texto haya
sufrido un importante paso atrás con el cambio de política del gobierno regional en esta
materia.
Es más, los últimos pasos dados por el actual Gobierno Regional supondrán un golpe
fatal a la calidad educativa en nuestros centros de enseñanza. En nuestro municipio, la
política emprendida desde la Consejería de Educación supondrá una reducción de 113
profesores, la eliminación de las tutorías y la drástica reducción de los profesores de
apoyo para alumnos con necesidades especiales.
Debemos lamentar la falta de sensibilidad del Gobierno Regional que es quien tiene la
competencia educativa, pero también debemos preguntarnos si como Institución no
atajamos esta situación, reclamando al Gobierno de la Comunidad que acabe con esta
situación y paliando transitoriamente esta situación.
Si aspiramos a que nuestro municipio sea un referente social y económico, tanto a nivel
regional como estatal, debemos apostar como Institución por la calidad educativa en
nuestra ciudad, tomando consciencia de la importancia de la educación para el futuro de
la sociedad y el crecimiento económico. Para ello, es crucial la implicación de toda la
ciudadanía en un proyecto educativo público y de calidad.
Nuestra convicción en la educación como un valor en sí mismo y como garante de una
sociedad más justa e igualitaria nos lleva a asumir servicios relacionados no sólo con el
mantenimiento y adecuación de los centros educativos, sino también con lo referido al
coste familiar de este derecho.
No estamos de acuerdo con la fórmula de cheque individual porque parte de un concepto
graciable que no cubre, además, la totalidad del gasto. Tampoco parecen suficientes las
becas impulsadas desde el Gobierno municipal, ya que no palian los problemas a los que
se enfrentan las familias mostoleñas todos los años en el inicio del curso escolar. Esta
situación, ya de por sí difícil, se agrava para aquellas familias que sufren la crisis en
primera instancia con algunos de sus miembros en situación de desempleo. A pesar de
que no es una competencia exclusiva de los ayuntamientos, éstos sí pueden tomar
medidas en temas esenciales, como es el caso de ayudas a familias con menos recursos,
eliminado aquellos gastos superfluos y dedicándolos a lo que la gente realmente
necesita.
Por ello, defendemos un sistema que se basa en el préstamo para cada curso escolar
reponiendo los materiales necesarios en casa momento. Este sistema favorece el
cuidado de libros por parte del alumnado, garantiza la permanencia de libros durante al
PLENO 31.08.2011
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