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La prostitución no es una expresión de libertad sexual de la
mujer, sino que tiene que ver con factores como la feminización de
la pobreza, la persistencia de la violencia y la discriminación hacia
la mujer, el desempleo, la división sexual del trabajo, la falta de
educación o la imposibilidad de acceder a los recursos en los
mismos términos que el resto de la población.
La explotación sexual es un fenómeno específico de género: la
abrumadora mayoría de víctimas son mujeres y niñas, mientras que
los consumidores, traficantes y proxenetas, son habitualmente
hombres (un 99,7% de los demandantes son varones).
Además, en los últimos años han surgido nuevas formas de
prostitución y explotación sexual. Cuando hablamos de Prostitución
2.0. nos referimos a la actividad que se realiza en sitios web para
llevar a cambio el intercambio de información y contenidos
sexuales, mayoritariamente entre creadoras y consumidores de
contenido. La Prostitución 2.0. está íntimamente relacionada con el
porno que sirve como una importante fuente de aprendizaje sexual
de niños, niñas y adolescentes. Un aprendizaje preocupante ya que
supone la reproducción de estereotipos de género que denigran a
la mujer y la violentan. También se ha popularizado el concepto
sugardating, que es el acto de invitar a chicas jóvenes -en situación
precaria- a ganar dinero a través de la compañía o los servicios
sexuales.
Nuestro país y región no son ajenos a esta lacra. En España la
prostitución mueve más de 4.200 millones anuales, estando el
consumo varios puntos por encima de la media europea. Y Madrid
es la tercera comunidad con más mujeres prostituidas y la cuarta
con más personas en situación de riesgo vinculadas a la
prostitución. Madrid representa el 17,93% del total nacional, con
20.549 mujeres identificadas según los datos extraídos de la
Macroencuesta sobre prostitución 2024 elaborada por el Ministerio
de Igualdad.
Es necesario pues que todas las administraciones, en la medida
de sus competencias, asuman su responsabilidad y se encaminen
a la abolición. También los ayuntamientos a través de la aprobación
de una ordenanza que desarrolle una estructura de apoyo
multidisciplinar para las víctimas, genere conciencia social contraria
a la compra de servicios sexuales y la imagen vejatoria de las
mujeres y persiga el establecimiento de delincuencia organizada
dedicada a esta actividad ilícita.
La trata de seres humanos con fines de explotación sexual y la
prostitución son dos fenómenos que no pueden desvincularse. La
trata existe porque hay una demanda de prostitución que convierte
la trata en una actividad muy rentable para las mafias y los
proxenetas. Siguiendo las resoluciones, tanto de la UE como de
Naciones Unidas, las administraciones deben incluir dentro de sus
políticas públicas la lucha contra esta lacra, sin eludir la conexión
entre prostitución y trata.
Pleno - 23/10/25
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