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El camino que acaba con el VIH-SIDA es un camino de derechos;
respetar la Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
y fomentar la inclusión de todas las comunidades es esencial así como
garantizar el desarrollo sostenible y la seguridad humana. Es urgente
eliminar las leyes penales y de otro tipo que atentan contra los
derechos de las personas, al mismo tiempo que es urgente promulgar
leyes y enfoques que defiendan los derechos de las mismas.
Los mandatos del marco internacional de derechos humanos tienen
fuerza de ley y las comunidades tienen derecho a exigir a los titulares
de obligaciones que rindan cuentas sobre el cumplimiento de los
compromisos que han contraído en materia de derechos humanos.
Winnie Byanyima, directora ejecutiva de ONUSIDA, afirmó que "Los
líderes mundiales se comprometieron a poner fin a la pandemia del
VIH-sida como amenaza para la salud pública para 2030, y pueden
cumplir su promesa, pero para ello han de asegurarse que la
respuesta al VIH tenga los recursos que necesita y que los derechos
humanos de todos estén protegidos». «Los líderes pueden salvar
millones de vidas, prevenir millones de nuevas infecciones por el VIH y
garantizar que todos los que viven con el VIH puedan disfrutar de
vidas sanas y plenas».
El último informe refleja un progreso continuo (aunque más lento)
en el despliegue de medicamentos a las personas que viven con el
VIH. Actualmente son 30,7 millones de personas las que están en
tratamiento. En 2010, la cobertura del tratamiento era de tan solo del
47 0/0.
El aumento del número de personas que acceden al tratamiento ha
supuesto un logro de salud pública histórico, pues desde 2010 se han
reducido a la mitad las muertes relacionadas con el sida, que han
pasado de 1,3 millones a 630 000, en 2023.
El informe concluye que, si ahora los líderes adoptan las medidas
audaces necesarias para garantizar unos recursos suficientes y
sostenibles y protegen los derechos humanos de todos, el número de
personas que viven con el VIH y necesitan tratamiento de por vida, se
situará en unos 29 millones para 2050. Sin embargo, si se desvían y
toman el camino equivocado, el número de personas que necesitarán
apoyo de por vida aumentará a 46 millones (en comparación con los
39,9 millones de 2023), Por todo lo anterior, el Ayuntamiento de
Móstoles solicita a las instituciones competentes:
Que continúen desarrollando campañas de información y
sensibilización que recuerden a todas las personas, en particular a las
poblaciones especialmente expuestas, que la infección por VIH sigue
siendo un problema de salud de primer orden.
Que promuevan y faciliten el diagnóstico y, por tanto, la prueba del
VIH, para que todas las personas conozcan su situación, puedan
atender a tiempo su salud, puedan acceder a los métodos de
protección para protegerse adecuadamente, así como a las personas
con las que tienen conductas de riesgo.
Pleno - 28/11/24
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